Un ejemplo de edición extrema

A veces podríamos decir que somos una agencia de edición (más que de diseño, marcas o contenidos). Editar, esa palabra lejana que nadie sabe bien qué significa. ¿Analizar, sintetizar, seleccionar, comisionar, invertir, ordenar, descartar, arreglar, formar, imaginar, prever, separar, agrupar, alinear? ¿Una combinación de todo lo anterior? Tal vez editar sea una de esas palabras que más palabras contiene.

Todos los procesos de edición son distintos: no es algo sistemático. El ejemplo que quiero mostrar a continuación es sencillo — porque es casi matemático— y me gusta porque es muy claro: entre la petición del cliente (revista solicita foto para portada) y el resultado entregado (fotografía para portada) hubo siempre una línea muy recta: todo era cuestión de edición.

La foto tenía que mostrar el gran apagón que Sandy causó en Nueva York. Durante dos horas, el fotógrafo tomó 2,500 fotos desde un vuelo en helicóptero, de noche, con mucha vibración y oscuridad casi total. El 80% —unas dos mil fotos— no servían: estaban totalmente movidas. Un 10% podrían haberse usado, pero sólo el 1% —25 fotos— tenían gran nitidez. De esas 25, la revista seleccionó una para la portada y diez para presentar en su sitio web.

Sobre el fotógrafo: Iwan Baan es un fotógrafo holandés de 37 años. Su fotografía es principalmente sobre arquitectura contemporánea y su relación con el lenguaje urbano de la ciudad. Él dice por ahí, en una entrevista: «aunque mis fotos sean de arquitectura, ésta siempre queda en segundo plano; mis fotos son sobre las personas, y cómo interactúan y se modifican a través de la arquitectura». Aunque en algunas de sus fotos no haya personas, sus fotos siempre nos llevan a ellas, y eso impresiona mucho (al igual que sus geométricos encuadres impecablemente estudiados).

Retratos cotidianos

Hashem El Madani es un fotógrafo de Saida, Líbano, que durante 55 años ha retratado la vida cotidiana de los habitantes de ese lugar. Al darse cuenta que durante las horas laborales nadie visitaba su estudio, decidió salir a buscar a los clientes: iba con su cámara a las tiendas para ofrecerles fotos a los dueños y empleados. Muchos aceptaban, pues nadie tenía una foto de su tienda; nunca se habían visto trabajando. Como los flashes eran muy pesados (eran los 50s), las fotos se hacían en las puertas de los negocios. Ahora esas fotos son clásicas, y una institución, Arab Image Foundation, las está rescatando, exponiendo en las tiendas originales y publicándolas.

Nan Goldin

Ver las fotografías de Nan Goldin es sentirse como un voyeur. Las situaciones son demasiado comunes, las personas demasiado reales, los encuentros demasiado personales. Nos adentramos entonces, como mirones, en cuartos de hotel, en camas, en fiestas entre amigos.

Nan Goldin es una de las fotógrafas americanas más representativas de los años 90. Sus retratos hablan de las relaciones entre las personas desde adentro. Goldin logra entrar a las situaciones más personales y mostrarlas de la forma más natural. Sus fotografías tienen esa cualidad espontánea de las fotografías instantáneas. Aún cuando no hay poses, no hay perfección; al contrario, hay defectos, hay realidades. Hay drogadictos, prostitutas y adictos. Hay parejas en momentos clave de una relación. La barrera entre lo privado y lo público se rompe invitando al espectador a ser parte de la escena, a conocer a los personajes, amigos de la fotógrafa, y participar en sus encuentros, a menudo tristes.

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El Puerto Rico de Elliot Erwitt

En la fotografía de arriba, un anuncio original de los cincuentas. Abajo, el «mismo» anuncio 50 años después.

© The New York Times

© The New York Times



En 1950, Ogilvy comisionó a un fotógrafo desconocido llamado Elliot Erwitt para documentar los atractivos turísticos y culturales de Puerto Rico. Los copys de la campaña eran largos (algunos llegaron casi a las mil palabras por anuncio).

En 2009, Ogilvy comisionó de nuevo a Erwitt, ahora famoso mundialmente, para un simbólico refresh de la campaña. La campaña se llama «El Puerto Rico de Elliot Erwitt».

El evento es descrito con elocuencia en el New York Times y en el sitio web de la campaña.

“The campaign, we believe, will be a very refreshing change from the traditional sun and surf and palm trees ads you’ve seen from the Caribbean and, unfortunately, from us as well,” said Jaime Lopez, executive director for the tourism organization, based in San Juan.

No sé qué decir de algunas fotos (tomemos en cuenta que el Sr. Erwitt está viviendo su año 83) pero el concepto me parece, al menos, no aburrido y no lo-mismo-de-siempre.