Mauricio: el eje cafetero colombiano

Mauricio, el único entrevistado de manera oral, relata su versión del viaje a Colombia a finales de septiembre. El primer viaje de Mauricio a Colombia fue en 1998 y desde entonces no ha podido parar. Después de Argentina, es el país que más ha visitado y el que más le atrae de América del Sur.


¿A dónde fue el viaje?
Al eje cafetero colombiano.

¿Cómo se diseñó el itinerario?
Con recomendaciones de amigos colombianos —amigos entrañables—, con sus sugerencias, sus secretos y tips. Uno de estos amigos es de ahí, de una de las ciudades del eje cafetero, que se forma por Armenia, Pereira y Manizales.

Este viaje es ideal para…
Quien le gusta el café y quiere conocer más sobre sus orígenes y cualidades. Para gente que ya visitó los destinos comunes [de Colombia] y quiere ver otro tipo de lugares. Para quien se quiera sentir arropado por desconocidos ya que los colombianos son muy queridos. Para el relax. Para conocer el interior colombiano fuera de los grandes centros turísticos, como Cartagena y San Andrés.

¿A quién le recomendarías que lo hiciera?
A personas que ya conocen los principales destinos de Colombia. A personas que andan buscando itinerarios poco comunes. A los que quieran opciones de valor —que valen mucho más de lo que cuestan.

¿Qué recuerdas más del viaje?
La hacienda cafetalera El Delirio, a las afueras de Montenegro. Y, en segundo lugar, el Valle de Cocora.

¿Qué tal la comida?
No es un highlight del viaje. El highlight se concentrá en el café, en los paisajes y, sobre todo, en la calidez y en la querencia de los colombianos.

¿Qué tan seguro es viajar a Colombia?
Es mucho más seguro que viajar a cualquier lugar. El país poco a poco se va abriendo al turismo. Se están rescatando destinos olvidados por más de veinte años de guerra civil.

¿Pasó algo raro? ¿Alguna anécdota inesperada?
No sé si sea una anécdota inesperada pero cuando llegamos a la Hacienda El Delirio, no nos estaban esperando. La hacienda estaba en proceso de remodelación. Después de mucho insistir, nos dejaron quedarnos y nos trataron como reyes.

Ya me acordé, hay una anécdota mejor. En la subida al volcán iban unos colombianos que imitaban el acento mexicano, e iban canse y canse. Imitaban a Vicente Fernández y el grito del mariachi. Cansaron todo el camino con eso —y eso que iban muy mal [por la altura].

Ya por último, un taxista que me fue platicando su año de reclutamiento en el ejército colombiano, me contaba anécdotas terribles de simulacros sangrientos y hasta inhumanos… una cosa que yo no había nunca ni pensado, y menos escuchado de alguien que lo había vivido.

Después de este viaje reflexiono…
Sobre la sencillez y el trato de los colombianos. Sobre un pueblo que ha sufrido y que ha pasado por momentos muy difíciles y que aun así ha conservado su calidez, su amabilidad y su trato con el forastero.

¿A dónde será el próximo?
Como estoy en el mood de bebidas, yo creo que a los viñedos californianos, aunque continúo con la añoranza de visitar Buenos Aires en el primer descuido.

Un pensamiento en “Mauricio: el eje cafetero colombiano

  1. Los granos de café cubiertos de chocolate que trajeron eran altamente adictivos… por cierto tu foto esta increíble 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s